Calidad de vida de los pacientes intervenidos de escoliosis durante la edad adulta: resultados de una revisión sistemática

El resultado de una cirugía de deformidad del raquis se cuantifica mediante medidas radiológicas y de calidad de vida. En el volumen de julio de European Spine Journal se publica una revisión sistemática de la literatura para evaluar cual es resultado funcional, en términos de calidad de vida, de los pacientes adultos a los que se interviene quirúrgicamente de escoliosis.

El artículo revisa 349 potenciales estudios de distintas bases bibliográficas. De éstos selecciona tres como elegidos por cumplir los criterios de inclusión para evaluar el resultado. El primero de estos estudios comparaba tratamiento quirúrgico con no quirúrgico, el segundo comparaba dos modalidades de tratamiento quirúrgico y el tercero era una cohorte prospectiva de pacientes intervenidos quirúrgicamente. El análisis integraba 188 pacientes entre los tres estudios seleccionados.

El análisis de los datos concluye que la cirugía mejora sustancialmente la calidad de vida de los pacientes operados.

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LA CIFOPLASTIA COMO TRATAMIENTO AISLADA ES INSUFICIENTE BIOMECANICAMENTE COMO TRATAMIENTO DE LAS BURST-FRACTURES

En este trabajo experimental se demuestra fehacientemente como la cifoplastia no proporciona estabilidad mecánica suficiente. Se puede apreciar como no se recupera la altura, la angulación, ni la rigidez de una columna normal. Los autores relacionan la pérdida de estabilidad con la afectación de los platillos vertebrales.

COMPARACION DEL TIPO DE ESCOLIOSIS Y LOS HALLAZGOS RELACIONADOS CON EL SYRINX EN LA MEDULA EN LOS CASOS SIRINGOMIELIA IDIOPATICA VERSUS LOS PACIENTES CON MALFORMACION TIPO CHIARI I

Es debatida la necesidad de realizar un estudio sistemático de RM en pacientes con escoliosis de cierta entidad o que vayan a precisar cirugia.

En este estudio se comprueba, que tanto los pacientes con siringomielia idiopática, como aquellos que tengan malformación de Chiari tipo 1, los patrones de curva y características de la misma son similares.

Los pacientes con siringomielia medular idiopática, tienen la covexidad de la curva hacia el lado donde está el syrinx, lo cual apoyaria el dato del efecto fisiopatológico que tendría la función medular en la producción de la curva.

Aquí el enlace al abstract del articulo

Un nuevo parámetro para evaluar la alineación sagital del raquis

En el volumen de European Spine Journal de junio se ha publicado un nuevo parámetro de alineación sagital: el ángulo lumbo-femoral.

Este nuevo parámetro es defendido por un grupo de origen chino. Se calcula entre la línea que une el punto medio del platillo de S1 con el centro de rotación coxo-femoral y la línea que va desde este centro de rotación hasta el punto medio del platillo craneal de L1.

Nuevo parámetro

El estudio que publican para defender la utilidad del ángulo en deformidad del adulto está basado en la comparación de una cohorte de voluntarios sanos y otra cohorte de escoliosis del adulto (ambas cohortes de pacientes llamativamente jóvenes, con una media de 37 años en los voluntarios sanos y de 41 en los de escoliosis). Calcularon todos los parámetros habituales de alineación sagital y calidad de vida, a los que se sumaron el cálculo del novedoso ángulo en ambos grupos.

El valor del ángulo es cercano a 0º en los asintomáticos y hasta 12º en los patológicos, existiendo una correlación negativa entre el ángulo y los parámetros de calidad de vida(r=-0,32 y -0,25) y positiva entre el ángulo y el dolor (r=0,32). La concordancia intra e interobservador del nuevo parámetro es casi perfecta.

Los autores destacan que este ángulo se calcula más rápidamente que otros de los parámetros previamente descritos.

Este nuevo ángulo se suma a unos cuantos parámetros ya descritos para la descripción de la alineación sagital del raquis y se publica en un volumen de European Spine Journal dedicado a artículos originales de balance sagital.

El tiempo nos dirá si este ángulo es de utilidad y es empleado por la comunidad de cirujanos del raquis, o si únicamente pasa a engordar una lista de parámetros meramente descriptivos de la alineación sagital de la columna vertebral.

AHF

SOBRE LA EMPATIA EN LA RELACION MEDICO-PACIENTE

Artículo tomado íntegramente de la Web Dolorypaliativos

Journal Club: El arte y la ciencia de la empatía.

¨La empatía tiene muchas capas, como las muñecas rusas, cuya esencia es conocer el estado emocional de otros… alrededor de esta esencia, la evolución ha creado capacidades más sofisticadas, como el sentir las preocupaciones los otros adoptando su punto de vista”.
De Waal.

¿Qué es la empatía?

Dr. Borrell, dice que la empatía obedece a la fórmula «empatía = simpatía + distancia terapéutica». Sin embargo no hay un acuerdo común para definir la empatía o como debe de ser conceptualizada en la práctica médica. Sin embargo se ha definido a la empatía como el “ponerse en los zapatos del otro” y hacerlo evidente en la relación con el paciente, ya sea a nivel verbal (‘‘ya veo que te sientes mal’’) o no verbal (una expresión facial acorde a la situación).

La empatía está integrada por 5 conceptos, como son: el trato humano, el estado profesional, el proceso de comunicación y la relación especial y afectiva con los pacientes.

Historia de la empatía.

La palabra empatía data desde el año 1880, cuando Theodore Lipps, psicólogo alemán, encuñó el termino “Einfühlung”, cuya traducción literal es “en el sentir”. Él usó este termino en el sentido estético al recalcar a un objeto como una obra de arte de acuerdo a los sentimientos aprendidos de una persona. Sin embargo la empatía es ahora, mayormente, considerada como un proceso o un evento en donde uno percibe y entiende la experiencia subjetiva de otra persona, en donde se requiere estar “abierto y respetar a la personalidad del otro”.

La empatía es el concepto central en la psicoterapia. Carl Rogers, quien estableció la terapia centrada en el cliente, reconoció la importancia de la empatía como una actitud en la relación terapéutica para alcanzar un resultado positivo; tratando de entender el significado de las experiencias personales de otros con el marco de referencia de acuerdo a las experiencia personal, en donde escuchar se convierte en una actitud crucial y activa para llevar acabo la empatía.

La empatía se diferencia de la simpatía, de la cordialidad y de la compasión; en donde la compasión se siente cuando se experimenta un sentimiento de lastima hacia las experiencias desafortunadas de una persona, pero con un sentido de paternalismo o condescendencia. La cortesía es no ofrecer una excesiva resistencia a las exigencias, caprichos o súplicas de quien las requiere. En el caso de un enfermo, el trato cortés se debe enmarcar en una relación de reciprocidad (una relación entre iguales) en el plano moral, que supere la vieja concepción paternalista de infantilizar al paciente y que excluya para siempre un trato de superioridad, de prepotencia y, en ocasiones, de despotismo. Un médico compasivo da a entender al paciente que celebra haber hablado con él o ella, sin necesariamente reconocer las emociones del otro. Y la simpatía incluye compartir los sentimientos de una persona, al sentirlos como propios a pesar de ofrecer condolencias (es un contagio emocional en donde el clínico sabe en todo momento cuáles son las emociones suyas y cuáles son las del paciente).

La empatía y su arte.

Se ha puesto al descubierto que las cualidades humanísticas de los profesionales de la salud, en especial de los médicos, se han dejado a un lado debido al enfoque científico que se les fomenta desde la facultad.

La orientación basada en las ciencias humanísticas, argumenta que la empatía requiere imaginación por lo que está más ligada a la literatura que a la ciencia.

La empatía y la neurociencia.

Las bases biológicas de la empatía, se postulan en investigaciones realizadas en primates con la teoría de las “neuronas en espejo” (sistema neuronal que también existe en los humanos) y en estudios basados en la presencia del sentimiento de “asco” en humanos.

Se puede hipotetizar que los humanos entienden las emociones de los otros, a través del mismo mecanismo neuronal por el cual se generan las propias emociones. Esto se puede evidenciar en el dolor, el cual tiene un componente sensitivo y afectivo; cuando una persona es testigo de alguien en dolor, se activan áreas en el sistema nervioso central implicadas en el proceso del dolor. En resonancias magnéticas funcionales se demuestra que al ser empáticos se activan centros de recompensa en el cerebro.

Se sugiere que al menos dos sistemas neuronales median la empatía: el “contagio emocional” y “perspectiva cognitiva”. Los cuales se refieren a compartir las emociones y reproducir las mismas emociones reflejadas de los demás, siendo esto esencialmente involuntario. Posteriormente, en este proceso de la empatía, se incluyen componentes cognitivos en donde uno infiere el estado de otra persona a partir de lo observado y experimentado.

¿La empatía es innata o se aprende?

Muchos concuerdan que la empatía y la comunicación son habilidades que se enseñan y se aprenden convirtiendo a la empatía en el punto central de muchos modelos de comunicación. Por otro lado, otros concuerdan que la empatía es innata la cual puede ser fomentada y desarrollada con una práctica reflexiva en un grupo de trabajo.

Ya sea aprendida o innata, se han creado evaluaciones como CARE (Consultation and Relational Empathy) que facilita la enseñanza y evaluación de esta habilidad.

¿Cómo se llega a la empatía?

Algunos de los factores que favorecen a la empatía es la posición interna del entrevistador que resulta crucial ya que se requiere de paciencia y coraje. Paciencia porque ante una persona que puede irritar al personal médico (ya sea por la lentitud, su mala expresión oral, su estilo hiperdemandante o culposo o simplemente su olor corporal), es muy difícil que se logre la empatía y coraje porque ante la imposibilidad de poder lograr la cura del paciente, el personal médico debe de sobreponerse para lograr el acto de aliviar y acompañar. En el estudio de Bayne, se estableció un modelo de siete niveles en donde se muestra las condiciones de facilitación y las barreras potenciales que pueden afectar la expresión de la empatía dentro del entorno médico. Siendo los primeros 5 niveles correspondientes al proceso médico y los últimos 2 al proceso del paciente:
1.- Cualidades del médico: incluyen los rasgos personales, la motivación del médico, la experiencia médica, la conceptualización de la empatía del médico y la flexibilidad del médico.
2.- Barreras internas: incluyen las amenazas internas del médico, el ego del médico, el cansancio y la simpatía del médico.
3.- Barreras externas: incluyen el sistema médico, las situaciones estresantes que se presentan en el entorno médico, el gran volumen de pacientes atendidos y el entrenamiento médico recibido.
4.- Empatía inicial: incluye la habilidad de escuchar del médico, el lenguaje corporal del médico, el servicio al consumidor y el tratamiento de la enfermedad ofrecido.
5.- Empatía genuina: incluye la compasión, la compresión, la autorreflexión y el trato a la persona.
6.- El rol del paciente en la empatía del médico: incluye la receptividad del paciente, la confianza del paciente al médico, el grado de comprensión del paciente al médico y la vulnerabilidad del paciente.
7.- Resultados de la empatía: involucra el compromiso del paciente, el éxito del paciente, la mala práctica del médico, la relación con el médico y el tratamiento individualizado dado.

El paciente sabe reconocer cuando un entrevistador adopta la frase de ‘‘veo como se siente’’ de forma indiscriminada y sin sentirlo, logrando desvalorizar la empatía, porque la verdadera empatía nace de la reflexión y del esfuerzo de reconocer al otro como portador de emociones.

¿Cómo se puede mostrar la empatía?

La comunicación humana funciona por unidades de significación, de aquí la importancia del concepto de marcador. Un marcador empático puede ser brevísimo en el tiempo, pero siempre da a entender que nos hemos percatado de la emoción del paciente y que compartimos esta emoción.

La empatía puede manifestarse mediante marcadores gestuales (una expresión facial de pena, tocar el brazo del paciente en sentido de apoyo emocional, etc.) o marcadores verbales (‘‘veo lo mal que lo está pasando’’, ‘‘comprendo cómo se sientes’’, etc.). La forma y el momento escogidos para proferir estos mensajes darán el valor funcional de estos marcadores

Algunos equivalentes empáticos importantes son:

– Confirmación de respeto: por ejemplo: ‘‘tómese su tiempo’’.
– Apoyo: por ejemplo: —a nivel no verbal— ofrecer un pañuelo cuando el paciente arranca a llorar.
– Confirmación de valía: por ejemplo: ‘‘usted es capaz de esto y mucho más’’.
– Juicio de legitimación: por ejemplo: ‘‘tiene derecho a sentirse así”, ‘‘es lógico’’, etc.
– Juicio de normalización: por ejemplo: ‘‘la mayor parte de las personas se sienten así”.

Estas frases, aunque conllevan un juicio (y por esto no son estrictamente empáticas), tienen a menudo una función equivalente. Dando como resultado que la empatía nunca debe de ser automática

Bibliografía

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Resumen a cargo de Nancy Hernández Sánchez (Algología, INCMNSZ).

ACTUALIZACION DE LAS GUIAS DE DOLOR LUMBAR INESPECIFICO EN ATENCION PRIMARIA

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Aquí pongo el articulo original a texto completo con un  resumen de las recomendaciones que en él se concluyen:

En relación con la medicación, se recomienda en general el paracetamol como primera opción y los antiinflamatorios como segunda.

Otras opciones son el uso d opiáceos, relajantes musculares y benzodiacepinas y antidepresivos se pueden considerar, pero sus indicaciones varían considerablemente en función de los autores y las guias revisadas.

En relación con las manipulaciones, algunos autores la recomiendan, mientras que otros se posicionan en contra. En cualquier caso, si existe mejoría ésta es a corto plazo.

Los ejercicios específicos de la espalda tampoco están claramente recomendados con respecto a otro tipo como los ejercios aeróbicos (deambulación) o estar activos en la medida que los permita el dolor.  La mayoría de las directrices no recomiendan un tipo particular de ejercicios para el dolor lumbar crónico.

La mayoría de las directrices establecen que el pronóstico de un episodio de dolor de espalda baja es bueno. Esto es especialmente cierto para los pacientes con episodios agudos de dolor lumbar. Para los pacientes que se presentan con una duración mayor con dolor de espalda baja o con dolor lumbar recurrente el pronóstico puede ser menos favorable.

Esta actualización mostró que en general las recomendaciones de las directrices vigentes en materia de diagnóstico y tratamiento del dolor lumbar no cambió sustancialmente en comparación con las indicaciones emitidas hace una década, con la excepción de la generalización de pruebas de imagen sobre todos la Resonancia Magnética.  Otro aspecto en el que cada vez se hace más hincapié es en la valoración psicosocial integral del paciente.

En general se recomienda volver al trabajo tan pronto como sea posible con el fin de evitar la cronicidad.